jueves, 26 de septiembre de 2013

Acerca de la autoedición (II y final)

Me había quedado en cómo se percibe la autoedición desde fuera, es decir, dejando al lado mi visión en la que me parece un medio con la validez de cualquier otro para ver publicada tu obra, y como una manera de empezar desde abajo, desde la base.

Pues bien, las opiniones que me he encontrado son bastante variadas, y la verdad que haciendo un barrido a lo largo del tiempo, y consultando diferentes fuentes, podemos ver que, aunque hay una evolución para mejor, la opinión no es muy buena y, algunas personas, dentro de algunos sectores, son bastante reticentes a ella.

Por un lado nos encontramos con escritores que hacen una crítica feroz contra la autoedición, sin dejar títere con cabeza, ya que, para esta gente en la autoedición ocurre lo siguiente:
  • Se dedican a ella autores fracasados que no han sido reconocidos ni en concursos y que tampoco han despertado el interés de las editoriales "al uso".
  • El resultado final es una maquetación cutre y salchichera que lo único que consigue es poner tapas y lomo a un conjunto de páginas escritas, sin cuidar la correción ortotipográfica, la corrección estilística y el diseño del ejemplar.
  • Se dedican a ella un grupo de editores "sin escrúpulos" que dicen palabras bonitas al autor deseoso de ver la obra impresa, pero que en realidad se están aprovechando de él, y que tampoco creen en su obra, ya que si no no renunciarían a un porcentaje de los beneficios del libro.
 Ni que decir tiene que no estoy de acuerdo con estas afirmaciones, pero conviene matizar que en el mundo de la autoedición hay de todo, y no podemos generalizar en que se cumplen las tres afirmaciones anteriores siempre que hablamos de autoedición, aunque es cierto que, sobre todo al principio de esta nueva forma de entender la edición, había portales en internet donde sólamente estaban el autor y la máquina, sin nadie más que pudiera valorar el trabajo en todas sus facetas, y quizá la falta de profesionales (porque los autores no sabemos de todo) podría influir en un resultado negativo.

También me he encontrado opiniones bastante reticentes por parte del mundo de los libreros, y esto es divertido, porque, al menos con los que yo he hablado, no te dicen a las claras que no les gusta la idea, pero te dejan caer ciertas frases con las que empiezas a sospechar, del tipo "estando como están las cosas, han florecido muchas empresas dedicadas a la autoedición", o "aunque la obra no tiene por qué ser mala, el caso es que la autoedición puede restar credibilidad al autor", o "bueno, no pasa nada porque dejes acá algunos ejemplares, aunque sea autoedición". Como decía un profesor de la Facultad "en los detalles se ven los ojos de dios", y en esas frases se deja entrever una opinión negativa, o al menos una infravaloración de lo que supone la autoedición.

Por otro lado he tenido la suerte de encontrarme con opiniones positivas, que ven en la autoedición no sólo un campo completamente nuevo y una salida para aquellos que quieren ver su obra en la calle, pero que son ignorados por los medios "al uso"; opiniones de entendidos que ponen de manifiesto que en el momento actual en el que la lectura vende poco y que lo poco que se vende son best-sellers, y ante esa perspectiva muchas editoriales también piensan (o sólo piensan) en las ventas que se van a hacer de esa obra literaria y que con una previsión a la baja, no se arriesgan, más aún si los autores son desconocidos... y que, por lo tanto no depende de la calidad del trabajo el ser "elegido" o no por una editorial.
Opiniones también que reflejan que, gracias a los avances de la tecnología y la información, la autoedición está cambiando por completo el panorama de todo el mundo editorial, y que muchas obras que han sido un éxito, como El bolígrafo de gel verde, de Eloy Moreno, fue un libro autoeditado y que llegó a vender 3000 ejemplares (hoy está en manos de Espasa); o el autor neoyorkino Sergio de la Pava, que comenzó autoeditando su obra A Naked Singularity y que ha optado al premio PEN de novela de ficción, hoy se lo están rifando las "grandes" editoriales para publicarla.


Así que la autoedición es una forma de empezar desde abajo, de ir poco a poco, de concebir (o al menos en mi caso) la literatura no como negocio, sino como afición-pasión, por lo que la autoedición me satisface plenamente, y quizá también sea una forma de lograr hacerse ver por las editoriales convencionales... Claro que si sólo pensamos en este último punto, podría parecer que la autoedición está en un escalón inferior, y, repito una vez más, no es así y podríamos echar un ojo valorando el resultado de obras autoeditadas y obras que no lo son... podríamos ver que hay casos que los resultados finales son peores para los "no autoeditados".

Un saludo.

3 comentarios:

  1. Una opinión clara y concisa acerca de la autoedición y de lo que ella piensan "los grandes". Una forma sencilla de entender del tema sin necesidad bucear por internet.
    Como alguna vez alguien dijo: "nunca te acostarás sin saber una cosa más"

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  2. Por cierto, ya me sale en la pestaña del Google Chrome el flavicon (icono pequeño) con la portada de tu libro... y eso que no eliminé el historial, ni las cookies, ni nada :)

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  3. Lo bueno es que, entre una entrada y otra, están reflejadas opiniones de todo tipo.
    Me alegro que te gustara.
    Un abrazo.

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